Julio Aliaga Lairana » democracia

Y LOS ESCUPIRÉ DE LA BOCA

Guardado por Julio Aliaga Lairana en su diario a las 11:58 pm del Domingo, 16, 11, 08

Esta última semana, la segunda de noviembre, se ha producido un reventón de posibles candidaturas. García Linera se ha dado el lujo de comentar displicentemente su falta de preocupación por lo que haga o deje de hacer la oposición, porque para existir —ha dicho—, la oposición tardará por lo menos cinco años en reestructurarse. Como van las cosas parece que dice lo cierto.

Unos y otros, los viejos líderes han manifestado que tienen la intención de cabalgar por sí solos diferentes candidaturas nacionales, cuando hasta el sentido común alerta sobre el perjuicio que significaría la dispersión.

Inmerso en un fortalecido proceso, que reclama legítimamente por la participación e inclusión de los marginados y excluidos, el MAS seguirá construyendo una vanguardia política, que ha mostrado ser resultado de la incapacidad de gestar, desde otras perspectivas, una o varias propuestas alternativas para la renovación del sistema democrático, y de un proyecto estatal que represente a la Bolivia productiva, de trabajadores, empresarios, artesanos, comerciantes, profesionales, cuenta propias y demás sectores de la sociedad industriosa desde las ciudades.

En la oposición parecen haber dos cálculos egoístas: a) el de me presento ahora, amenazando con ir solo, hasta que se consolide el grupo que me apoya y entonces, solo entonces, me apresto a negociar, porque así podré alcanzar una mejor posición, un mejor lugar en cualquier futura coalición, o b) vamos cada quien por su lado, para negociar luego de los resultados, que mostrarán quien es más fuerte y representativo; el acuerdo se haría sobre una base realista de “a cada quien, según sus resultados”.

Ambas opciones son contrarias a la renovación desde la oposición: “que se renueven todos menos yo”, parecería la consigna. Construir una propuesta alternativa significa antes que nada trabajar un acuerdo que garantice por lo menos tres cosas: a) la reposición del debate público y democrático entre los ciudadanos, b) la construcción de estructuras orgánicas que prefiguren la refundación modernizadora del sistema político y c) la edificación participativa de un programa para la reconstrucción de la República (sobre todo en el terreno de la economía, ya que la inclusión indígena, las autonomías regionales y la redistribución de la riqueza son procesos irreversibles).

Madrugar una candidatura, cualquiera que esta sea, es evitar el debate, la negociación y los acuerdos, alrededor de los cuales deben emerger las nuevas propuestas, las nuevas formas orgánicas de participación ciudadana y LOS NUEVOS LIDERAZGOS que requiere la sociedad. Es la más grande de las irresponsabilidades políticas. Es lo que quiere y necesita el MAS.

Hay que hacerlo al revés. Hay que conversar e iniciar un proceso de acercamiento, que acuerde los principios éticos y políticos alrededor de los cuales se va organizar la unidad desde la oposición (una o dos o tres tipos de alianzas), las bases del programa que se propone y que representará los intereses de la base social que cimiente la convergencia, y el tipo de organización que se pretende construir*. En la organización está la clave del asunto, porque para reproducir caudillismo, prebendalismo, clientelismo y patrimonialismo, mejor no hacer nada. Que no se diga que la superación de esos males se puede lograr desde un candidato iluminado, se trata de la ruptura de la cultura política (sino miremos el MAS y la recurrencia de esos errores). La nueva organización de la política es la base de la reforma intelectual de la política. Ese es el cambio que la República y la ciudadanía necesitan.

A quienes se opongan a caminar el duro camino de la convergencia política y ciudadana habrá que tratarlos como Jesús a los tibios: habrá que escupirlos de la boca, habrá que sacarlos definitivamente de la historia y que dejen, de una vez, avanzar a quienes vemos en la crisis, más que una sombra de iniquidad que nos aplaca, la oportunidad de sembrar y cosechar lo nuevo, que nos impulsa.

* No es lo mismo un programa desde los pocos ricos para resguardar su patrimonio, a otro de las clases medias, los trabajadores y los productores, desde la Bolivia que busca el desarrollo, la productividad, la mejora de la calidad de vida, la competitividad. Como no es lo mismo el programa antiproductivo y rentista — etnonacionalista como el del MAS — de los sectores agrarios más atrasados, o de aquellos de grupos de miseria extrema, atizados como al lumpen, que solo pretenden expropiar, confiscar e incautar, en beneficio propio; menos aún el proyecto cocalero que pretende desde el gobierno, beneficiarse del desacato permanente a la ley y la corrupción, para sus propios planes delincuenciales.

Raskólnikov

Guardado por Julio Aliaga Lairana en su diario a las 4:13 pm del Jueves, 9, 10, 08

26 años después, veo tales argumentaciones sobre lo que nos sucede, que buscando en la memoria terminé en San Petersburgo, en la Plaza del Heno y no en la de San Francisco en La Paz, frente a un megalómano, dotado de cualidades superiores a las del gentío vulgar, tanto, que terminó por justificar un crimen, para solucionar sus problemas económicos, al mismo tiempo que liberar a la ciudad de una usurera que ya nada tenía que pedir o dar en este mundo. “Es absolutamente justo matarla“, discierne Raskólnikov, porque ella representa el pasado, ha acumulado dinero de manera abusiva y poco clara y no tiene razón de ser, mientras él, un hombre joven, fuerte e inteligente, que tiene mucho para dar y construir, merece una buena vida al servicio de los demás, sobre todo de los más necesitados.

Al final comete el asesinato y colorín colorado… pero no, el cuento no se ha acabado; sino que comienzan a vivirse las consecuencias y los resultados, hasta el castigo, que en la novela viene a ser como un redimir lo humano, como algo inevitable y necesario.

No pareciera tener mucho que ver (salvo los sentimientos del alucinado) con lo que nos sucede, pero me recordó los desafueros cerebrales de otros lunáticos que ha enterrado la historia, como el que nos dijera lo de “tienen que andar con el testamento bajo el brazo”. Hace 26 años, en 1982, el 10 de octubre de ese año, esa historia parecía haber terminado para siempre… o creíamos.

A la hora de los cercos y el imperio de las multitudes azuzadas como a lobos fieros, raza contra raza, cultura contra cultura, cuando leo y escucho tanta argumentación política sobre el pasado, donde otros hicieron cosas reprochables, lo que justificaría que se vuelvan a repetir ahora. O cuando se juzga y se condena desde cualquier lugar, subjetividad e intereses de por medio, las acciones de los otros y se las reprime o desprestigia, con el solo argumento de un supuesto pensar, pertenecer, estar ligado a grupos de poder, o al imperialismo que nadie sabe ya donde encontrarlo (debe estar peleando en Irak o Afganistán, o perdido en su crisis financiera). Cuando se devela que los actuales acontecimientos de represión, persecución y sangre, fueron planificados al detalle hace meses atrás, lo que permite suponer que hay otros planes similares en curso, donde las futuras víctimas han sido seleccionadas y clasificadas en algún despacho, donde se ha decidido su suerte. Algo así como in escalofrío de terror me recorre el cuerpo, al pensar que uno a uno, cada cual puede ser el siguiente.

Cuando estos procesos se inician son muy difíciles de detener, tienen su propia dinámica y adquieren propia sinergia. O como arguye el gobierno, no se pueden detener porque ya no los controlan. Estos procesos adquieren un estatus de realidad objetiva, diríamos los sociologos.

No se trata de defender el pasado, porque todos quisimos y queremos cambiar, aunque las circunstancias de la polarización del debate  pueden ponernos en la cruel situación de parecer justificando las tierras de los gamonales cruceños o los intereses espurios de los corruptos de ayer, por defender la democracia hoy. Y no es cierto, hay que aclararlo todos los días, con palabras y con hechos. Pase lo que pase y digasé lo que se diga, hay que seguir defendiendo la democracia y sus libertades.

Miramos Pando y su siniestra repartija de muertos: estos son los tuyos, estos no son míos; estos valen más y estos valen menos, sin contar los que ni siquiera valen nada. Los exilios, otra vez las cárceles, otra vez las amenazas y las torturas. ¡Otra vez los torturadores! ¿Qué fue de la libertad? La democracia resultó ser apenas una flor de invernadero, tan frágil como una pompa de jabón, donde basta un tirano de turno para arrancártela como a una muela [*].

Enfrentar estos sucesos solo puede hacerse organizando a las personas que entiendan que las tiranías se derrotan desde el imperio de la democracia y la libertad, no hay otra manera, no hay otro camino. Nuestro destino de ahora es buscar con un farol en pleno día y hasta debajo de las piedras, como Diógenes, a los hombres y mujeres que pensando por si mismos, mantengan un compromiso personal con los principios con los que occidente ha iluminado a la humanidad; ya no se puede seguir con las encuestas y con quienes se acomodan a los resultados para captar adeptos y popularidad, tampoco se puede pensar que a la fuerza hay que derrotarla por la fuerza, porque solo servirás para encumbrar otros dictadorzuelos, a cada cual peores.

Ha llegado de nuevo el momento (siempre retorna) de las grandes  capacidades humanas, como aquellas que hicieron la libertad, las democracias, la liberación de los pueblos, el imperio de la justicia y el ejercicio de los derechos humanos.

Estoy intentando releer Crimen y Castigo (por eso he comenzado así este post). Mejor releer y entre todos, la declaración universal de los derechos humanos. Y actuar en consecuencia.

Tal cual

Guardado por Julio Aliaga Lairana en su diario a las 7:18 pm del Domingo, 10, 08, 08

Son las 19:00 horas del 10 de agosto de 2008 y tenemos ya resultados y tendencias relativas al referéndum revocatorio de autoridades nacionales y departamentales que acaba de concluir. Los resultados son tal cual, como lo previnimos hasta hace una semana y han sucedido también las cosas que dijimos, no yo, sino la gran mayoría de especialistas que tuvimos la posibilidad de expresarnos. Estamos igual, solo que más divididos, o por lo menos más claramente divididos.

Queda por saber la reacción del Presidente de la República, que a las 20:00 se dirigirá al país. De ese mensaje dependerá lo que vaya a suceder hacia adelante.

La posición de los Gobernadores de la Media Luna será dura, ellos piensan que son más que suficientes los cuatro actos electorales pasados, eligiendo prefectos primero, optando por la autonomía luego, aprobando los estatutos y ahora ratificando a los líderes autonomistas en cada uno de los departamentos. Para ellos no se necesita más para aseverar que la autonomía debe ser una realidad ahora más que nunca y que es en ese espacio político, ratificado, donde se va a construir el futuro Estado Nacional, democrático, autonómico, incluyente y participativo.

El resultado final de este referéndum debería hacerlos pensar que solitos ellos no pueden, que no tienen la fuerza suficiente para alcanzar esos objetivos, mientras más de la mitad de la población nacional siga votando militantemente por la opción que gobierna el país y que no parece pensar y querer lo mismo.

Por su parte el gobierno central, respaldado por la mayoría del voto, cuya concentración en el altiplano andino demuestra que pocas son las cosas que cambiaron realmente, pensará que es posible profundizar el camino hacia el socialismo etnoindigenista que añora y que en la practica no pasa de un populismo remozado. Veremos las próximas horas si el gobierno opta por el dialogo o la presión y la fuerza. El dialogo como opción significaría que el gobierno comprende que tampoco tiene la fuerza por si solo para imponer la opción que propone, mientras que optar por la presión y la fuerza, ratificaría la miopía revolucionaria con la que hasta ahora se ha movido y que ha demostrado ya sus resultados.

Lo que sí ha cambiado y era previsible, es que los departamentos de La Paz y Cochabamba han sido entregados íntegramente al MAS. En uno de ellos está el principal bastión electoral de Evo Morales, la ciudad de El Alto, cuyos dirigentes van a reclamar para sí la Prefectura departamental, sus instituciones y las pegas que estas conllevan para la militancia alteña del MAS. En el otro departamento está el centro orgánico del Movimiento Al Socialismo, los sindicatos cocaleros del Chapare, que también van a exigir lo suyo. Esa es la victoria real del MAS, las oficinas prefecturales de dos departamentos, que no es poco.

Otra cosa también debe cambiar y soy yo, que debo reconocer que tan mal, pero tan mal, como a veces opino, no lo debe estar haciendo el gobierno para arribar a este resultado. Entiendo que hay de por medio mucha prebenda, mucho de imposición y control sindical de la opinión y el voto, muy poco de pensamiento crítico para con el gobierno, una absoluta falta de opciones valederas desde la oposición; todo esto y más, pero si esa parte del pueblo sigue votando obstinadamente como sigue, en algo debe de beneficiarse, o sea que hay que pensarlo un poco todo de nuevo.